La escuela en casa (homeschooling): un camino hacia la independencia y óptima administración de tiempo

A medida que el tiempo transcurre, las alternativas para los padres con relación a la escolaridad de sus hijos también aumenta. El mayor número de estudiantes asisten a la escuela tradicional, de eso no hay duda. Sin embargo, entre las nuevas alternativas ha surgido la escuela en casa, o homeschooling, la cual está amparada por las leyes estadounidenses. Cada año son más los padres que se unen a esta práctica educativa.

Los padres y tutores que deciden educar a sus hijos en casa solo tienen que notificarlo al sistema de enseñanza pública de su condado. Luego, deben enviar el aval de un especialista para certificar el rendimiento académico del estudiante.

Este modelo educativo es fomentado por aquellos padres que tienen un empleo que exige estar en movilidad constante. La escuela en casa rompe la barrera de separación entre el padre e hijo en dicho caso, pero también están aquellas circunstancias donde uno de los padres está en casa mientras el otro trabaja afuera y ambos deciden adoptar este método para poder emplear su tiempo con mayor independencia.

Permanecer durante ocho horas en la escuela y luego llegar a casa con un montón de quehaceres no deja mucho espacio para realizar otras actividades ni compartir con la familia. La escuela en casa brinda la oportunidad de mayor libertad para que los padres consideren esos factores.

Cabe destacar que los padres deben adquirir los materiales didácticos de sus hijos – representa un gasto adicional con relación a los gastos de las familias que envías a sus hijos a la escuela tradicional. Por otro lado, la sociabilidad de los niños que son educados en casa es otro factor que hay que tomar en cuenta. Aunque el hecho de que los padres administren el tiempo de sus hijos para cada actividad les deja el camino libre para tener más tiempo para socializar con amigos, la socialización cara a cara con semejantes se ve mermada en estas circunstancias, a mi juicio.

Lo moderno no debe estar basado en la individualidad sino en la colectividad. Los padres que deciden usar este método tienen en sus hombros la responsabilidad de revertir esas barreras no tan favorables para sus hijos.

Yissel Smith

Egresada de la Escuela de Comunicación Social de la UASD. Periodista y escritora.

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