Lo que todo maestro debe practicar y jamás debe olvidar

El éxito en el proceso de enseñanza depende, primeramente, del buen desempeño del maestro. Para un estudiante, un buen maestro es su ejemplo a seguir, es aquel que contribuye con los aprendizajes significativos y sobre todo quién les da la oportunidad de cocrear a partir de lo aprendido. De acuerdo con mi experiencia como maestra de escuela, considero que una práctica efectiva del ejercicio de la educación depende de la implementación de ciertos factores:

 

Planificación

Como maestros debemos comenzar con una planificación adecuada ajustando el contenido que vamos a enseñar según sea el tiempo que tenemos para hacerlo. Cuando el maestro ha planificado su clase hay menos margen de error en la práctica y menos probabilidades de improvisaciones o situaciones que desvíen el objetivo de enseñanza – aprendizaje.

Dominio del contenido

Un maestro que no domina el contenido que va a enseñar es propenso a saboteo. Los estudiantes son nuestros principales jueces y por lo tanto demandan calidad y excelencia. Un estudiante espera que su maestro siempre tenga respuestas a todas sus preguntas y es muy fácil para ellos detectar cuando el maestro no se ha preparado bien. Los estudiantes siempre esperan que sus maestros se manejen como pez en el agua, en especial cuando se trata de temas nuevos para ellos. Es vital investigar y documentarse previamente.

Aplica estrategias divertidas

Este punto merece especial atención cuando se trata de las asignaturas o temas que no gustan tantos a nuestros estudiantes. Una clase divertida despierta el interés por aprender y espanta el sueño y la flojera. Si implementas el juego, las dinámicas de grupo, el uso de la tecnología de manera guiada puedes tener la seguridad de que tendrás estudiantes activos, queriendo intervenir para expresar sus ideas y absorbiendo el conocimiento como esponjitas. También es importante que varíes tus estrategias de enseñanza para evitar un ambiente monótono en tus clases.

Uso adecuado de los recursos

Es importante que los maestros utilicemos recursos para facilitar el proceso de enseñanza – aprendizaje. También es de mucha ayuda variar los recursos que usamos ya que la novedad y la expectativa siempre mantiene despierto el interés en los estudiantes por aprender. Un estudiante que recibe clases novedosas siempre va a querer participar en ellas. Toma en cuenta que a los estudiantes de hoy en día les encanta la tecnología. Implementa el uso de plataformas educativas como Genius Plaza y sus aplicaciones móviles que les permitirán aprender diferentes temas a través de su amplia variedad de libros electrónicos, ejercicios, juegos, etc. Recuerda que debemos tomar en cuenta la cantidad de estudiantes que tenemos en el aula y facilitar una cantidad de recursos que alcance para todos, bien sea individualmente o en grupos.

Acerca tus clases a su realidad

Por ejemplo, si eres un maestro que enseña a niños de una zona rural debes indagar sobre su entorno y ofrecer conocimiento que esté relacionado con su realidad. Recuerdo una de mis primeras experiencias en una zona rural en Venezuela. Tenía que enseñar el tema de los deportes y desarrollé mi clase utilizando un ejemplo sobre el béisbol con nombres de grandes peloteros venezolanos destacados a nivel internacional. Mis estudiantes no entendían quiénes eran esas personas. Estaban callados y extrañados. Al vivir en un sector donde no hay acceso al internet ni a la televisión por cable no tenían conocimiento de estas personalidades. Tuve que detenerme y permitirles a mis estudiantes suministrar ejemplos con nombres de los deportistas que sí conocían y crear juntos las nuevas oraciones.

Aprende de tus estudiantes

Muchas veces como maestros cometemos el error de olvidarnos que el aprendizaje debe ser recíproco. Nosotros, los maestros, somos agentes de enseñanza, pero también debemos permitirles a nuestros estudiantes ser multiplicadores de conocimiento. Debemos mostrar interés por querer aprender de ellos, permitirles hacerlo de la manera más espontánea recordando que cada individuo es diferente y tiene sus propias maneras de aprender y enseñar. Demostrarles a tus estudiantes tu interés por aprender de ellos les brinda seguridad, les hace sentirse orgullosos y capaces de aplicar el nuevo conocimiento fuera de la escuela.

Cuando eres maestro, debes proveer lo mejor de ti porque estás formando a los ciudadanos del mañana, esos que estarán desempeñándose en las distintas áreas profesionales que contribuyen al desarrollo de la sociedad. Enfócate en ofrecer calidad en tus estrategias de enseñanza y alégrate cuando compruebes eso que dicen de que “el alumno supera al maestro”.