Tomar la decisión de emigrar de tu país de origen es algo muy difícil a lo que muchos padres se enfrentan cada año. Los motivos fundamentales para tomar este paso son siempre los mismos: proporcionarles un futuro mejor a sus hijos para que ellos puedan labrarse un porvenir el día de mañana, algo imposible en sus países.

Estados Unidos es el principal país que inmigrantes de todo el mundo eligen para comenzar una nueva vida. Muchos afrontan situaciones verdaderamente difíciles, sin hablar el mismo idioma, sin un trabajo, intentando encontrar algo de suerte para lograrlo una vez allí. Otros tienen más suerte y ya van con un visado de trabajo, cosa que facilita mucho la situación de toda la familia sin duda.

Una vez instalados, y dejando aparte cuestiones también muy importantes como el seguro sanitario o la  búsqueda del lugar de residencia, la preocupación de estos padres es la educación de sus hijos, ¿qué escuelas hay en la zona?, ¿cómo afrontará mi hijo, sin saber inglés, las jornadas escolares?, ¿cómo me comunicaré con los profesores si yo tampoco sé inglés?

Son tantas las preguntas e inquietudes que se presentan… Si el cambio de centro escolar dentro del mismo país de origen ya requiere un periodo de adaptación para el niño y los padres, imaginemos lo que puede ser cuando en la nueva escuela no se habla tu idioma…

Las escuelas en Estados Unidos reciben fondos estatales y federales para programas y servicios de inglés como segundo idioma (English as a Second Language-ESL) y para la educación bilingüe. Es cierto que este tipo de ayudas es escaso, y que no cubren las necesidades de las familias que llegan a un país donde se habla un idioma diferente al suyo, pero al menos existe un programa de ayuda inicial.

En Estados Unidos hay muy buenas escuelas públicas y privadas, pero es importante en estos casos saber elegir la escuela adecuada para estos niños, ya que el presupuesto no es igual en unas que en otras. Lógicamente no todas las familias de inmigrantes tienen el mismo presupuesto para la educación de sus hijos, hay muchísimos gastos, y no siempre pueden elegir la escuela que más apoyo pondría brindar a sus hijos.

Como he mencionado antes, la barrera del idioma es algo muy importante que puede frenar el potencial de un niño y llevarle a abandonar la escuela en grados superiores debido a la frustración e impotencia por parte del alumno /a y de toda su familia.

Para intentar no llegar a esta situación es importante encontrar los medios necesarios al alcance de estas familias para evitarlo. Lo más inmediato es encontrar apoyos mediante cursos o programas para mejorar, y en muchos casos iniciarse, en el inglés, pero es importante saber elegir estos cursos dentro de las posibilidades familiares.

Este curso pasado ofrecimos en nuestro centro escolar, de la mano de Genius Plaza, un nuevo sistema para aprender o mejorar el inglés, especialmente creado  para estas familias que lo necesitan, y fue un verdadero éxito. Este programa está dirigido tanto a padres (Genius Parents), como a niños de todas las edades (Genius Explorers).

No solo los niños que están cursando un grado en un idioma diferente al suyo deben aprender y reforzar el inglés, también sus padres. Es sumamente importante poder comunicarse con los maestros de nuestros hijos y con el resto de la comunidad educativa que les rodea.

Les invito a todos a que prueben en su comunidad educativa el sistema de Genius Plaza para reforzar el inglés. Espero que me cuenten sus experiencias, como padres migrantes en Estados Unidos o como maestros que tengan en sus aulas alumnos con inglés como segunda lengua.

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