A medida que pasan los años los maestros cada vez tenemos más medios en el aula, y fuera de ella, para ayudar a nuestros alumnos a aprender más y mejor. Pero no siempre es una tarea fácil.

Las clases nunca son homogéneas, nuestros alumnos a menudo se encuentran diferentes barreras, bien por dificultades de aprendizaje que ellos tienen o porque los medios a su disposición son escasos. Todo esto no les permite llegar a obtener el nivel requerido y el fracaso escolar se hace presente de manera dramática.

Una metodología cooperativa en el aula mejora enormemente los resultados de los alumnos, pero también, y lo que es más importante, su satisfacción. Hace unos años nunca hubiéramos pensado que los estudiantes pudieran asimilar conceptos entre ellos, enseñándose entre ellos lo aprendido, pero hoy en día está demostrado que es una herramienta maravillosa que genera unos resultados increíbles.

Si además de la cooperación entre los alumnos sumamos la tecnología, la mezcla entonces es explosiva. Nuestras generaciones de niños y adolescentes son tecnológicas 100%, no conciben un mundo sin teléfonos móviles, tabletas, Internet…., tenemos que aprovechar la tecnología también para fines educativos, no solamente para fines lúdicos. Esto no es tarea fácil, pero ciertamente cada vez se puede aprender más a través de las nuevas tecnologías.

Hace unos años, Betsy Davis, una niña británica de 7 años fue capaz, ella sola, de hackear una red WiFi , ¿una niña de 7 años?, ¿cómo es posible? Ella aprendió todo lo necesario para asaltar esta red con un tutorial que encontró en Google , que en pocos minutos la enseñó cómo hacerlo. Increíble….

Creatividad, cooperación, tecnología, con estas tres herramientas tenemos, casi sin darnos cuenta, algo muy valioso, un poder…, ¡no!, ¡un superpoder diría yo!, cocreación. Aplicado al aula esto se traduce en una cantidad inimaginable de conocimientos transmitidos de alumno a alumno, casi sin darnos cuenta y de una manera increíblemente productiva, dotando a nuestros estudiantes de ese superpoder con el cual pueden ayudar a sus compañeros en todo lo que se propongan, de una forma divertida para ellos.

Genius Plaza, consciente una vez más de la importancia que tiene la cocreación y de todo lo que puede aportar, pone a nuestra disposición, y sobre todo a la de los alumnos, todas sus herramientas para que la cocreación sea algo habitual en el aula y fuera de ella. Con Genius Plaza el alumno puede grabarse en vídeo explicando un concepto, hacer un libro electrónico, un ejercicio y hasta crear diferentes juegos que luego compartirá con todos sus compañeros de clase y amigos de su comunidad, y de esta forma podrá compartir su sabiduría con los demás, para que todos puedan crecer gracias a sus cocreaciones, y todo además de una forma divertida.

Este curso tuve la oportunidad de aplicar las herramientas que Genius Plaza nos ofrece, y pude comprobar entre mis alumnos lo que supuso para adquirir conceptos nuevos y afianzar los ya asimilados. Es increíble ver cómo los alumnos se motivan entre ellos a seguir adelante, trabajo cooperativo, en equipo, ayudándose los unos a los otros frente a dificultades en el aprendizaje o motivándose a aprender algo nuevo que desconocían y que su amigo ya sabe.

Ejemplo de cocreación en la plataforma de Genius Plaza:

Como docentes debemos fomentar estas actividades, que además de ser sumamente beneficiosas para nuestros alumnos nos ayudan a nosotros los maestros enormemente en el aula para hacer que nuestros estudiantes lleguen a los objetivos de cada grado, y todo de una forma divertida y fácil.

Les invito a todos a que en el siguiente curso académico introduzcan la cocreación en sus aulas y la conviertan en una pieza fundamental, verán el increíble avance al finalizar el curso.

Ana Lopez

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